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juan y su bla bla

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Me interesa entender como es que este mundo es tan tonto y tan maravilloso a la vez, hago lo que puedo
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espacio de Juan

dimes y diretes, caras y baratas
November 12

el dinero

 

El dinero afecta todas nuestras decisiones, desde cómo te vas a vestir, hasta cómo vas a hablar, con quién y con qué actitud, si agresiva, si sumisa, si diplomática, si cautelosa.

 

EL DINERO SE TE METE EN LAS TRIPAS, EN LA LENGUA, EN LOS MÚSCULOS, MUEVE TU OSAMENTE, TE LLEVA DE A RASTRAS, TE EMPUJA, TE SOPLA LO QUE TENÉS QUE DECIR, TE REANIMA, TE PLANIFICA LA VIDA.

 

EL DINERO NO ES MALO NI BUENO, SOLO ES PAPEL, PERO SE HA CONVERTIDO EN UN SÍMBOLO DE TODO LO DESEADO, SE HA TRANSFIGURADO EN LAS FANTASÍAS MÁS IMAGINATIVAS, SE HA ATRIBUIDO EL ROL DE MAGO DE LA LÁMPARA, PEDIR Y OIBTENER EN UN SOLO PASO.

 

El dinero es el amo y señor de LOS HOMBRES.

Nada, un papel nos domina y nos pone de rodillas, nos manda a matar a nuestros semejantes, con armas o torturándolos con muertes lentas, en trabajos asfixiantes  y en condiciones infrahumanas, nos condena a la rutina y a una vida miserable y aburrida, nos pone la zanahoria delante para que, como desgraciados burros de carga, corramos detrás de algo que nosotros mismos estamos empujando.

 

EL DINERO ES PRETEXTO Y EXCUSA, MOTIVO Y DESAFÍO, CAUSA Y EFECTO, EL DINERO ES RELIGIÓN, HOMBRES Y MUJERES LO TRATAN CON RESPETO Y LO VENERAN Y, COMO DECÍAN LOS 10 MANDAMIENTOS, NO MENCIONAN SU NOMBRE EN VANO, AUNQUE SIEMPRE ESTÉ PRESENTE EN SUS PENSAMIENTOS.

 

Y COMO TODA RELIGIÓN TIENE SUS TEMPLOS EL DINERO TAMBIÉN, LOS BANCOS, suntuosidad y LUJO,  MONUMENTOS A LA RIQUEZA Y AL PODER. LOS GRANDES RASCACIELOS, imponentes e intimidantes, SEDEs DE MULTINACIONALE EMPRESAS QUE DECIDEN EL DESTINO DEL MUNDO.

 

No hay más tontería que pretender mantener a la población mundial en la cruel expectativa de una salida de una crisis que, por lo que yo sé, no se ha resuelto nunca desde que existe el capitalismo, desde que Lutero dijo que trabajar y acumular capital era grato a los ojos de dios, desde que el primer fabricante de camisas advirtió que A CAUSA DE SU VIDA DEVOTA, tenía un excedente de producción y buscó colocarlo en otros pueblos lejanos, desde que alguien pensó e imaginó que era mucho más rentable producir más y más barato y salir a buscar clientes, que fabricar lo justo para la demanda local y vivir al día. Hay muchísimas cosas más en el juego del comercio internacional hoy día, no soy ingenuo ni pretendo dominar todas las variables que intervienen ni es lo importante.

 

Porque en los detalles insignificantes es donde se deja pasar la verdadera esencia de la cuestión, matemáticas y ciencias económicas son ciencias que no miden en términos de degradación social, los números no tienen cara ni viven en ninguna parte, solo miden en términos de eficiencia, de productividad.

 

La especulación, que debería ser el nuevo pecado capital, es una actividad infame que consiste en aprovecharse de una ventaja financiera para establecer reglas tramposas para los negocios. Enriquecerse es una virtud y un anhelo social y está fuera de toda discusión porque es independiente de la clase social, como una enfermedad, no mide cuentas bancarias ni exige garantías ni cuenta los dientes, ataca.

 

Alguien, o una parte de mí mismo podría decirme ahora que soy un romántico y un idealista o directamente un pelotudo, ¿a quién le importa la desgracia ajena siendo que uno puede arreglárselas, del lado de adentro de mi puerta, de mi reja y de mi alarma?, Lo mío es mío y de nadie más y la pobreza de mi vecino no la provoqué yo.

 

También podría decirme que ¿a quién le interesa ahora volver atrás en el tiempo? ¿Qué vamos a hacer? ¿Vivir en el campo? ¿Sacar agua del aljibe y ordeñar la vaca? ¿Rompernos las manos plantando nuestras propias lechugas?

 

Claro que no, salvo que ese sea el respetable deseo de alguien, no vamos a despreciar todo lo que el hombre inventó que no es poco. PERO NO LO ACEPTEMOS PASIVAMENTE, trabaja para que crezcan los grandes capitales, ellos te proveerán de escaleras mecánicas, celulares, control remoto, portones automáticos, microondas, fast food, delivery, dvd, internet, vidrios polarizados, todo para que  CADA VEZ TRABAJES MENOS EN PROCURARTE TU M ISMO EL CONFORT Y DEJES QUE OTROS TE LO definan y te lo ENTREGUEN LISTO PARA DISFRUTAR.

 

ALGUIEN puede pensar que hago tabla rasa y que para mí cualquiera que vive con algo de confort es un ser despreciable, un verdugo de sus semejantes, un tipo poseído por el demonio.

Nada más lejos de mi sentido común.

lo que en verdad sobra en este mundo son jodedores, especuladores, vivos, egoístas, estafadores, patoteros, y gente que de buena gana trabaja para todos ellos por un sueldo miserable.

O sea, las definiciones de cada una de esas categorías están en el diccionario, menos la de vivo que pertenece al lunfardo rioplatense, son todos individuos que viven de joder al prójimo, de la desgracia y el sufrimiento ajenos.

aunque una cosa es clara, ningún daño a escala social o ambiental puede hacerse si no es con ayuda del pobre trabajador asalariado, ese que ama a su trabajo y lucha por él. Su buena voluntad y se ceguera son la causa por la cual monstruos industriales, tecnológicos, financieros, siguen contaminando nuestro planeta, con venenos químicos e intelectuales.

¿Los dueños? Ésos sólo aprietan un botón.

 

El dinero contamina nuestras relaciones hasta hacerlas artificiales, interesadas, perversas, se mete en nuestros pensamientos más íntimos, desvía nuestras intenciones, conduce nuestras vidas hacia un estado de servidumbre vergonzosa y lastimosa, dirige nuestras decisiones para hacerlas económicamente rentables, ganar es vivir a pleno, obtener beneficios es salud, subir de escalafón es la vida eterna.

Comprar nos hace experimentar una sensación de poder que abate nuestra insignificancia, nuestro complejo de inferioridad.

 

El dinero tiene miles de aliados que harán lo que sea para defenderlo de mis atrevidas palabras o de sus consecuencias, centenares de miles de devotos pasivos que sólo por tocar la sombra de su capa son capaces de entregar todo lo que tienen, o sea su vida.

Antes existían otras formas de ser respetable, de ser respetado, o mejor dicho existen todavía pero a la hora de los bifes todos vamos a votar al payaso que nos asegure que nadie va a sacarnos el sillón y el control remoto, la cama caliente y las vacaciones.

Podemos reconocer valores éticos, estéticos, morales, científicos, sociales, todavía. Pero no determinan nuestra orientación en la vida.

 

El dinero se llama a sí mismo a silencio, prefiere pasar desapercibido. ¿Cuántos de los que lo tienen de verdad están dispuestos a decir lo que ganan o gastan realmente? ¿Cuánto pudor malsano hay en torno a esos asuntos? No hay cuestionamientos a su valor intrínseco, a la ridiculez de su sustancia material, no es más que un  pedazo de papel, en el peor de los casos es una realidad virtual. Hay un respeto casi religioso por la privacidad de los asuntos del dinero, algo risible de verdad, el prestigio de un poderoso se basa también en la presunción que se hace de SU SOLVENCIA, los datos precisos pueden llegar a dañar su imagen, a erosionar su fuerza, algo así como cuando una diva del cine se fotografía sin maquillaje.

 

¿El dinero es malo? No creo que sea malo en sí mismo, malos son los que lo acumulan sin darle un valor productivo, malos son los que hacen cosas feas como matar o invadir países ajenos o lavar el cerebro de poblaciones enteras o esclavizar a sus semejantes o vender cosas inútiles o fraguadas o mentir para obtener crédito o asociarse con estados para robar con elegancia o acumular riquezas sólo por vanidad, o usufructuar tierras, bienes obtenidos por herencia de otros que los obtuvieron a la fuerza y después legitimaron todo para que resultara más creíble, malos son los que lo retienen y no lo usan porque no les da ni el tiempo ni la vida para usarlo y no QUIEREN USARLO POR MIEDO A PERDERLO.

ES CLARO, CUANDO UNO LO USA lo pierde.

ES LÓGICO QUE EL DINERO EN SÍ SOLO VALE COMO SÍMBOLO Y COMO GARANTÍA DE SEGURIDAD Y ESTABILIDAD PSICOLÓGICA DE QUIEN LO TIENE, SU VALOR REAL ES CONVERTIRLO EN PROGRESO, EN EL MEJOR SENTIDO DE LA PALABRA, CALIDAD DE VIDA, CONFORT SIN EXPLOTACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE NI DEL PRÓJIMO.

 

El dinero podría hacer que todos en este mundo, sin exagerar, lleváramos una vida digna y con los valores en el lugar donde deben ir: el hombre necesita pan y casa, educación, seguridad, remedios, abrigo, entretenimiento, un entorno familiar sólido, un lugar para desarrollar su vocación, una tarea que lo haga sentir útil, un nombre, heladera, estufa, música, literatura, cine, tiempo libre, humor, sexo, emociones, actividad física, y claro, faltan algunas cosas pero no muchas.

 

EL DINERO, COMO TODOS LOS VICIOS, GENERA LA NEUROSIS DE SU PROPIA DEPENDENCIA, SUSTITUYE TODOS LOS ASUNTOS NOMBRADOS EN EL PÁRRAFO ANTERIOR POR UNA DEVOCIÓN ENFERMIZA Y MALSANA, algo así como creer que se puede vivir de la fé. Bueno, de eso estábamos hablando antes.

 

En el fondo, los típicos  clase media baja que sueñan con ser ricos, no aspiran en realidad a otra cosa que a estar rodeados de los beneficios que el dinero puede proveerles, ser rico y estar abrumado por el cuidado y la atención que requieren los propios bienes no es negocio pero el que nunca fue rico no lo sabe y el que lo es no quiere dejar de serlo porque es adicto al dinero.

tener lo justo para una vida placentera y creativa, más el ocio necesario para sentarse a pensar y situar las cosas en su perspectiva justa, eso sí suena tentador, la posesión virtual de miles de objetos no significa en realidad nada, la propiedad privada no existe en la naturaleza.

 

De qué nos sirven los lujos que no podemos disfrutar, nadie puede comerse una tonelada de chocolate por más que le guste, lo más probable es que acaben pudriéndose 90 % del chocolate y el mismo porcentaje del hígado del sujeto.

 

Cuántas veces hemos visto en el cine la parábola del príncipe y el mendigo,  a uno le sobra libertad y al otro le sobra confort, la abundancia extrema parece ser nociva, tal vez la única conclusión posible sería admitir que el mundo sería diferente si aprendiéramos a distribuirla mejor para que a nadie le sobre.

 

 

La satisfacción que se siente al acceder a una vida confortable y dedicarse a hacer lo que uno ama es impagable, la perspectiva de nuestras ambiciones frustradas, resentimientos y envidias cambia radicalmente, no miente la publicidad de la tarjeta de crédito, hay cosas que no tienen precio y no necesito nombrarlas aquí, tal vez sea obsceno hablar del cariño familiar, de la alegría de encontrarse con amigos, disfrutar del tiempo libre, tambien es obsceno hablar de lo que uno hace en el water sin embargo todos nos sentamos en él, el hecho de no hablr de un asunto no hace que éste desparezca.

Depender de algo tan abstracto como un número que represente el valor de nuestra riqueza puede conducirnos a la esquizofrenia, nadie puede casarse con un fantasma, nadie puede depender del amor de una idea.

 

En definitiva, lo realmente malo del dinero es quedárselo, cuando circula reparte felicidad y salud, cuando se enquista en un espíritu rancio y avaro solo genera caos, destrucción, infelicidad, y otras calamidades mucho más visibles y reales que los números triunfales de un balance contable.

 

Esta idea suena bien pero ya puedo ver a los ricos prestándose el dinero mutuamente o invirtiendo su fortuna en cosas que nadie va a usar, sólo para aliviar su conciencia.

 

Hay pocas cosas más inmorales que malgastar la energía en empresas que no dan ningún beneficio, el Sr. puede donar a la comunidad una estatua de bronce de 42 mts de altura y sentirse cumplido porque se desprendió de una suma importante, aunque el asunto en sí sea una porquería inútil.

O también puede financiar una ONG, que es la forma más actualizada de la caridad, pagarle el sueldo a miles de burócratas, llenar muchas hojas de papel en el nombre de la justicia social y que no sirva para nada.

 

 

 

No me gusta la palabra injusticia aplicada a la distribución de los bienes porque sencillamente suena absurda la idea que todos tengamos lo mismo, es más fácil imaginarlo así, un individuo con sus necesidades básicas satisfechas, comida, techo, entretenimiento etc., es un individuo capaz de controlar mejor la situación que otro que vive rehén de su miseria, subalimentado, enfermo, marginado, excluido, forzado a vivir en un clima de violencia.

No es tan utópico soñar con una sociedad sin pobres, ya no digo sin ricos, que los haya, pero no con el derroche inmoral que caracteriza a los de ahora, tan pocos para tanto, ¡que asco!

No es imposible imaginar una sociedad  donde no haya miseria, degradación, violencia, y si las hay que no vengan del Estado.

El capitalismo falló en la previsión de sus propios efectos secundarios, la pobreza amenaza con comerse al mundo “civilizado”, a nadie se le ocurrió prever este desastre, el tercer mundo es la horda de marginales que mira con enfermiza necesidad eso que la tele le muestra gratis pero que a través de la pantalla no puede tocar ni usar. Hordas de sujetos absolutamente dispuestos a todo con tal de saciar su crónica insatisfacción consumista y su falta de todo, imaginen millones de africanos, sudamericanos y asiáticos viniendo a por lo suyo a una Europa tilinga y acartonada, eso sí que es grotesco, ¿qué van a hacer?¿ Matarlos en el nombre de la civilización? ¿No deberían, aunque fuera como estrategia político militar o incluso imperialista, definir el hambre y la miseria como el nuevo y verdadero enemigo de sus intereses? ¿Y paliarlos no sería una solución?

 

El dinero es la vedette del mundo, todos la miran la codician y la aman en secreto, pero ella no es capaz de amar, no puede devolverte tu dedicación ni puede serte fiel jamás, no puede asegurarte que serás feliz ni hay manera de reclamarle por eso, no puede salvarte de un accidente o de una enfermedad aunque te pueda curar, no puede cambiar tu realidad solo maquillarla,no puede suprimir tu angustia, sólo distraerla, no puede garantizarte que será bien usado.

 

el dinero existe en la mente de los hombres como un cuco, obediente y dócil el ser humano acata su  mandato absurdo: ponete de mi lado y te daré algo de mi poder, o sea, del poder que tú mismo y millones de otros sujetos tristes y alienado me regalaron antes.

eso sí que es  un círculo vicioso.

 

 

pero el dinero tiene un punto flaco, si fuera un ser vivo podríamos decir que tiene miedo.

miedo de todo lo que podemos hacer sin él, del amor que se consigue gratis, de los frutos de la solidaridad o del trueque o del ingenio, de la generosidad y de otras formas del altruismo o de la gratuidad de algunos recursos naturales y no tanto que todavía no estan bajo su dominio.

 

el dinero es un viejo avaro y celoso, estúpido, muy estúpido, cegado por su propia y única ambición, ser el más venerado y el más deseado.

Si queremos ser sus esclavos y eso nos resulta satisfactorio está bien, pero si no nos interesa ser escavos de nada y de nadie seguiremos buscando la manera de eludir las reglas de juego que nos impone.

el dinero es como una computadora, parece inteligente pero en el fondo no es más que una estúpida máquina que si se la desenchufa deja de funcionar.

y el hombre tiene el cable en la mano para tirar de él y que se vaya todo a la mierda.

 

y cuando gradualmente el sr dinero vuelva al sitio que le corresponde, es decir, el de ser la garantía de un bien o de un servicio y desaparezca de la fantasía de los hombres como un bien en sí mismo, como por arte de magia van a caer los imperios, las mafias, las dominaciones y esclavitudes, las grandes multinacionales contaminantes y monopólicas, la casta de abogados, banqueros, prestamistas, economistas que no son otra cosa que los sacerdotes de su culto irracional e insensato y la masa informe inmensa inmoral y fanática de los trabajadores asalariados, materia prima de esta demencia.

 

el hombre que se ha jactado de ser el único animal que piensa debería enterarse de una vez  que su cerebro está gobernado por su estómago, por sus genitales, por su ego.

 

solo así podría enorgullecerse de ser racional.

August 06

CANTILO Y YO

1
 
1970
 
Mi infancia está indisolublemente ligada a Piriápolis. Yo tenía siete años, 
la playa  es, era llana y tranquila. Había un kiosko que pasaba música,
supongo que también vendería algo, comida, no sé.
Ponían siempre los mismos temas, tendrían veinte o treinta, no sé
si un casset.
Dos canciones me quedaron en la memoria, una era Borriquito como
tú, la otra era la marcha de la bronca, de pedro y pablo.
 
 
2
 
La marcha de la bronca estaba de moda, era como las canciones de
abracadabra o de los náufragos, era como meter en una misma bolsa a
un cantor de protesta y a un grupo de música totalmente
intrascendente. Deberían ser antagónicas, pero iban milagrosamente
juntas.
Había algo en esos versos que despertaban al revolucionario que
vivía en mí, al niño rebelde que cuestionaba el orden del mundo, de
su mundo. Lógico, no era una canción hecha para pasar el rato.
 
 
3
 
 
Cómo conocí y llegué a saber la letra de otras canciones del dúo.
Yo vivo en una ciudad, che ciruja revolveme la garganta y la piel,
investigame a fondo las entrañas y el corazón que cría telarañas.
no sé, simplemente las aprendí.
 
 
4
 
 
Mis hermanas tenían un coro, cantaban en la iglesia, en los
casamientos. En 1977 organizaron un festival, el festival
se llamó Cantar de todos, así se llamó el grupo desde entonces. En
ese festival tocó otro grupo, amigos, se llamaba justamente
friends, eran de Carrasco, de la mejor flor de la planta. Cantaron
una de pedro y pablo, otra de peter frampton, la que estaba de
moda, uh baby i love your way, y todo les salía igualito.
 
 
5
 
Los friends estaban en la tele, sí en la misma tele.

6
 
 
1982
yo tenía una novia y ella tenía unos primos como diez años más
grandes, en Young. Uno de ellos ya empezaba a tener canas y se las
teñía. Nos contó que supo tocar el bajo en un grupo de rock, en los
setenta, que tenían muchísimos bailes, que en aquella época no
existían las discotecas, que ganaban dinero. En el pueblo las
calles eran de tierra, había mucho polvo en el aire, tapaban todos
los muebles con telas oscuras. De abajo de una de ésas apareció
una pila de discos y estaba el de pedro y pablo. Era la primera vez que
los veía en una foto, puso el disco, johny quería tener un bigote.
 
 
7
 
En la etapa final de mi noviazgo con esta chica yo estaba muy
deprimido, mi vida era un drama romántico, romántico por el
espíritu digo, no por el romance.
Ella me regaló un casset de pedro y pablo, rebautizados con sus
nombres verdaderos, la primera canción decía: ánimo che, esto no se
acaba acá, la vida es muy larga.
Yo lo tomaba como un mensaje personal, no era lo mismo que la
marcha de la bronca, esto se parecía más a un mensaje de un libro
de autoayuda, pero me gustaba igual.
 
 
8
 
 
1983
Al fin los ví, en el viejo cine Censa, cantilo era una fiebre de
frenesí y cuello crispado por el esfuerzo de cantar alto y agudo.
Durietz estaba quieto, desafinaba como siempre, alguna vez me
pregunté cómo podía convivir un dúo tan contrastante en capacidades
y en talento. El cine estaba lleno hasta el borde, el telonero, un
flaquito comediante que se llamaba, se llama Alejandro Lerner.
 
9
 
Después vino la gente del futuro, y si no fuera por la música no
nos salva ni Tarzán, el genio sobrevivía como podía, en la marea de
la new wave criolla, levantando banderas éticas a veces ingenuas
pero siempre sinceras, por encima o por debajo o a través del
barullo de la imagen y la fama.

 
10
 
1989, conocí a Pablo que tocaba en la Pandilla, una de las pocas
bandas que sobrevivieron o sobrevinieron al bochornoso crash de la
edad de oro del rock ochentoso. El me prestó una revista Pelo y me
recomendó que la cuidara con especial dedicación y que se la
devolviera después de leerla. Lo primero lo hice, de hecho la
conservo hasta el día de hoy, lo segundo no.
Era una edición del año 1970 y entre otras cosas tenía un reportaje
a Cantilo, en el pico de su fama inicial con Pedro Y Pablo,
hablando de la industria de la música, de la persecución que
sufrían algunas de sus letras, de su diagnóstico de lo social y lo
artístico y lo político, tan lejos del discurso de las bandas de
entonces, embarcadas en un viaje de ácido o en la ingenuidad lisa y
llana.
He vuelto a leer ese reportaje años después, sigue siendo actual y
desentona con ese contexto de páginas amarillentas y espíritus
jipis caducos.
 
11
Los de Cursi ensayaban en la sala porque Irvin que era mi socio,
tocaba con ellos. Hablando de todo un poco con Fabián me contó que
viajando por el sur argentino, en su luna de miel con Luisa, había
descubierto en un pueblo, por un afiche pegado a la pared, un
concierto de Miguel Cantilo. Y por supuesto fué porque él es fan, y
me contó que estaba viejo pero entero. Lúcido, o sea sano.
Totalmente por fuera del shou bissness, ¿por su propia decisión? no
 
12
 
 
Él me dejó una copia del disco que se compró entonces, un disco del
2000 que se llama Canciones para una década infame y que tiene
encanto, frescura lucidez, folk, rock, tango, bien
tocado y cantado como siempre.

13
 
 
hace unos cuatro años trabajé componiendo bandas sonoras para un
pacífico carpintero, casualmente llamado José.
El quería volver a cantar, lo suyo eran canciones sumamante
idealistas, simplísimas y mi trabajo era ornamentar aquello sin que
perdieran ese espíritu naif, él se veía ilusionado de volver a la
juventud, tenía entonces unos 50 años, era de la generación de los
setenta.
El fué el que me prestó dos discos de pedro y pablo que nunca quiso
venir a buscar por más que lo llamé. Dos vinilos, uno de los 80,
posterior a contracrisis que se llama corazón sudamericano, otro,
una reliquia, el segundo lp del dúo, una verdadera oda hipi de amor
y paz antisistema, rústico, combativo, sin los edulcorados arreglos
orquestales de aquél que, solo un año antes, los había convertido
en estrellas pop. Representaba la deserción voluntaria de un
sistema que de otra forma se los hubiera tragado y con el que
además, habían empezado a tener los primeros roces, censura
incluída.
 
14

Hace dos años, yo siempre miro los afiches pegados en los muros,
encontré uno con una foto de cantilo, magia, ni lo dudé, saqué la
entrada enseguida. Anunciaban la presentación de un disco de
clásicos, iba a volver a escuchar todas aquellas canciones, en
vivo.
En esas fechas estabamos haciendo prensa por la salida de un disco
o algo parecido, nos tocó una noche, la anterior al shou de
Cantilo, ir a El Espectador, al programa de Torrado donde siempre
nos sentimos a gusto.
A poco de terminar nos enteramos que Cantilo está en la radio,
esperando a su vez para ser entrevistado en el mismo programa que
nosotros.
Lo encontramos en el hall, chiquito, algo encorvado, entre
pelirrojo y canoso, las pestañas albinas, la mirada despierta.
No puedo menos que decirle, Maestro, yo no soy cholulo pero me voy
a sacar una foto con usté.
Nos sacamos una, él, Yanny y yo, gracias a Analía, la mujer de
Brown que trabaja en la radio y que justo tenía una cámara.
Al otro día fuí al shou, éramos doscientas personas, casi todos
mayores que yo, estuvo increíble, el paso del tiempo no se veía por
ninguna parte.
Me fuí con una sensación de historia cerrada, la foto me la mandó
analía pero la perdí, le regalamos un cd de la chancha pero nunca
más supimos de él.
Ni del disco ni de Cantilo.
 
June 14

el darno

el darno

Yo no le decia el darno, yo le llamaba con su nombre completo, no tenía ni tuve nunca la confianza para decirle así, como a un pibe de la barra, pero ahora me acostumbré.

Yo tenía solo diez o doce y en mi casa sonaba el disco Canción de muchacho, cuando pude tocar una guitarra lo primero que toqué fué Corazón coraza, aquella con letra de Benedetti. El darno era tremendamente triste, delataba una falta de cariño inmensa que lo había marcado para siempre, sus letras o los poemas que elegía para cantar hablaban de la miseria de la soledad, de la tristeza y el desamor, el desencuentro, las esperanzas frustradas, sobre toda aquella  nube de melancolía flotaban Marx y el sueño revolucionario de los 60, el espíritu castigado y mártir de la generación que se enfrentó a la dictadura a la persecución, los sueños heroicos de los hombres de la calle, sin ambiciones de confort o de vida burguesa, con solo sueños de fraternidad y justicia, tan sólidos como imposibles.

Una mañana yo volvía de la misa con mi hermana, (sí!!!! esta bestia iba a la misa todos los domingos), y le canté a ella uno de mis descubrimientos, había logrado sacar Canción dos de San Gregorio, casi tal cual, estaba contento como perro que sale de paseo.

Después vino el tiempo de mi decisión vocacional, había entrado en la facultad de Arquitectura, había sido un alumno bueno en el liceo. Pero aquello me hartó, las matemáticas y la multitud obediente y disciplinada, uniformizada en hábitos y discurso no eran pàra mí y huí espantado, decidí, para tranquilizar a mi madre que ya no sabía que hacer conmigo, que iba a dedicarme  a estudiar guitarra.

Entoncés me fuí a lo de Klisich, que a la larga supo ser el tipo que le enseñó a muchos de los de la generación de roqueros y no tanto, léase drexler, campodónico. El tipo tenía y tiene un método más apropiado para digamos, músicos populares, que de rock no sabe nada ni le gusta pero toca como los dioses, nunca vi a nadie tocar como él, como si flotara sobre las cuerdas.

A él llegue gracias a la Checha que es la hermana de Pablo, un viejo colega de mis "pocas" de militancia, quien hoy es un prestigioso profesor universitario y responsable entre otros de la historia oficial que el diario el país está publicando en fascículos, las vueltas que tiene le vida.

Dé él en su momento también tomé distancia, como con la facultad decidi que la miltancia no era mi fuerte y nos vimos pocas veces más, el estudiaba filosofía y yo trataba de aprender de la vida pero con el más puro intinto, no más.

Una de esas veces le pregunté, sin ánimo de ofenderle, si él también estudiaba filosofía oriental a lo que me contestó que no. "Entonces no sabés nada" le dije.

 

Volviendo a la guitarra, esta Checha me había dicho que Klisich era amigo del Darno, así que me decidí a ir a clases allá, por el prado, una hora de ida y otra de vuelta, y lo primero que hice fué pedirle al profe que me enseñara a tocar "las quemas", imginen de quien.

 

El tiempo pasó, unos años depués se hacía por primera vez el festival de la Paz, un evento donde concursaban nuevos valores del glorioso canto popular, aquello era un infierno de gentem de "jóvenes", yo tenía una banda, una modesta banda que había cometido el pecado de incorporar un bajo eléctrico, que yo tocaba, y una guitarra electroacústica tocada por otro que también devino en master universitario de bla bla.

Me acuerdo que estábamos en un bar, el darno era jurado del festival, de repente se abre la puerta y entra, se sienta en una mesa con café, cigarrillo, diario. Me acerco tímidamente, no sé que le digo, el me contesta, atento, educado, me alejo, emocionado, vuelvo a mi mesa.

 

El tiempo siguió pasando, rumores de que el darno estaba desequilibrado, tenía tremendos quiebres emocionales que lo dejaban bloqueado, paralizado, tendencias suicidas que sus canciones no hacían otra cosa que confirmar.

Su música estaba prohibida, él no tenía de qué vivir, entonces Klisich organizó un recital "privado" y "clandestino", en su casa, para pocos alumnos y cercanos, para darle una mano.

Ese día era invierno, me senté al lado del darno, en el suelo, cerca de una estufa a leña que no recuerdo si estaba prendida o no. Empezó el shou, él, con su guitarra, sentado en un taburete alto, sin micrófono, sin nada. Pero empezó a dudar, las manos vacilantes le temblaban, en un momento no pudo seguir, parecía estar viendo fantasmas o estar ahogado en un ataque de pánico, el shou no pudo seguir.

 

Una amiga que formaba parte de aquel grupo que nombré lo conoció más de cerca, más como amigos, le frecuentó, hizo vida social con él, yo no pude, para mí era el ídolo de mis doce años y no me atraía ser su amigo, acaso sí poder acercarme pero desde la música.

Dos cosas pasaron, una fué que Klisich nos dió a mí y al de la electroacústica un poema inédito del darno que nosotros, en una tarde de emoción, musicalizamos. Después se lo hicimos llegar, supongo que por casét. Cuando nos encontramos estaba agradecido pero se disculpaba de no poder cantar esa música, porque su estilo era más simple y aquello tenía demsaiadas partes. Lo que nunca recordó es que lo que tenía demasiadas partes, diferentes, era la letra.

La otra fue acerca de una canción que yo compuse, el darno la había escuchado y supe a través de Klisich ( el era como la celestina de nuestro amor artístico) que había quedado impresionado y que un día, mientras intentaba escribir una canción nueva le venía a la cabeza, sin poder evitarlo aquella melodía de "mi canción". Imagínense mi orgullo.

 

De ahí saltamos al presente aunque algunos capítulos me tenga que saltear. Yo pasaba por el lobizón, (el bar), a mediodía, y lo ví, estaba solo, un entrañable impulso me lleva a sentarme en su mesa.

Pero el diálogo es absurdo, su mente está distordionada por los abusos del alcohol, las pastillas, que seguramente tiene que tomar, habla sin escuchar, vomita sus obsesiones, los ojos rojos, la piel hinchada y las venas marcadas, la barba canosa, parece de verdad un auténtico loco. Trato de convencerlo de que vuelva a cantar pero él elude mis argumentos con complicadísimas cuestiones filosóficas, con argumentos delirantes.

Me quedo mirándolo, o escuchándolo, me trago mi propia frustración, la que nace de los intentos vanos de ser comprendido.

 

Cuando se murió lloré, confieso que lloré como un imbécil, nunca habrá nadie que cante como él, la reputísima madre que lo parió.

June 06

mi padre

Mi padre era un tipo raro, no tenía defectos, es decir, algunos tenía, pero era como un santo, paseaba con su aureola dorada por entre nosotros, simples mortales.
Claro, cuando el moría yo acababa de cumplir los diez años, era un niño y mis recuerdos pueden estar teñidos de inocencia.
Sin embargo, las pocas veces que sentí hablar de él después de muerto fue con un tremendo respeto, con admiración.
Yo lo veía como a un superhombre, sin debilidades y sobre todo, sin dudas, parecía no tener problemas con nada o con nadie, todo lo resolvía con talento y buen humor.
Tenía un buen trabajo, un montón de hijos, una casa que él mismo había hecho construír con seis dormitorios y cuatro baños, centenares de discos, un sillón donde se sentaba a fumar, de tanto en tanto, un habano, muchos libros de arte, de viajes.
Viajaba mucho, por su trabajo a Paraguay y a muchos lugares más, traía en la valija algunas sorpresas, olores nuevos.
Algo le falló, murió tan joven, pero me cuesta creer que tenía apenas dos años más de los que yo tengo ahora, yo lo veía tan grande.
Había ido a sacarme la cédula por primera vez, era el fatídico año de 1973, estuve diez horas por reloj en la oficina que está frente a la jefatura, él estaba internado, yo no sabía que se iba a morir, no lo creía capaz.
Solo una vez lo escuché putear, y él nunca supo que lo estaba escuchando, seguramente creyó que estab solo y se desahogó.
Fue una mañana que salíamos de vacaciones a alguna parte, ya estaba la camioneta falcon cargada, mi hermano jugaba al fútbol en la calle, lo empujaron, cayó contra un muro y se abrió la pierna.
Una vez dejó el auto estacionado en una bajada y nos quedamos solos en el, yo y mi hermano.
Yo solía jugara a que manejaba, apretaba el embrague y ponía los cambios y esa vez quise hacer lo mismo, mi padre había dejado el auto frenado con un cambio, cuando pisé el ambrague la camioneta se deslizó por la bajada y se detuvo contra un volkswagen, 20 metros más abajo, pero el no me puteó, no me retó, me debe haber visto la cara de espanto.
Otra vez me llevó a su oficina, abrió un cajón y me dijo ¿te gusta? es para vos. Era un reloj, viejo y roto pero para mi era la gloria, era lo máximo, me hacía sentir más grande.
Me lo puse enseguida, salí a caminar por el barrio, un hombre que iba en un carrito me preguntó la hora, tuve verguenza de decirle que lo usaba aunque estuviera roto, no me acuerdo que fue lo que le contesté.
Otra vez fuí con el a la sede de la jdc que era la juventud del partido democrata cristiano. Quedaba en la casa que hoy tiene el mercado de los artesanos, en la plaza libertad. Subimos una larguísima escalera con una olla gigante llena de ensalada rusa, era para un campamento, creí escuchar en ese momento.
 
 
 
 
 
April 25

la historia del rock

Estuve leyendo con atención la historia del rock uruguayo publicada por el perro andaluz, dos pelotudos libros, admirable y paciente trabajo, si tuviera sombrero me lo sacaría.
 
Me atrapó sobretodo el segundo tomo dedicado a la década del setenta, me encantaron las internas del mundillo de los grupos, los bailes los teatros y desde ya les digo que eso de que el rock llene salas de teatro no es exclusivo de esta época, si bien tenían un concepto bastante ingenuo y primitivo de la producción de shous y no era lo que es ahora la moda del rock, lo cierto es que varios grupos llenaban salas de teatro y, cosa insólita, convocaban miles de personas por fin de semana para bailar!!!!
 
Carajo si habrá mucho para aprender, es verdad que cuando los estómagos tiraron la primera piedra en los 80 aquella generación anterior de roqueros fue como si no hubiese existido nunca, tanta fue la desvastación que hicieron los innombrables amigos de la prepotencia y el autoritarismo.

La movida hipie partió el movimiento roquero en dos, antes eran los beat, ingenuos, divertidos, bailables, transgresores inofensivos, después vino el ácido, las drogas pesadas, la conciencia de que el mundo estaba de verdad podrido y que los responsables eran demasiado poderosos y la cosa cambió un poco de color.
Lo que antes se insinuaba con actitudes ahora se decía más explícitamente en las letras, no a situciones absurdas que degradan al hombre como la guerra, la alienación urbana, el trabajo rutinario y explotado, la vida insalubre de ciudades etc etc.
Pero la movida hipie fue ingenua también y, a la larga, tremedamente depresiva, melancólica y tuvo su cuarto de hora y se acabó también, aunque en este país en particular toda la movida cultural y artística sufrió la persecución militar y por lo tanto apuró se deasaparición.

El mundo siguió su curso, vinieron los punks y plantaron su banderita, una nueva forma de protesta,, hundieron el dedo en la llaga de la miseria humana y se los tragó su propia lógica autodestructiva, pero eso ya es otra historia. 
 
El rock tuvo sus momentos de inspiración, en los que puso en jaque los valores del mundo, me gusta mirarme en ellos porque conservan un nosequé de energía que me alimenta, de los grupos de acá, algunos me acompañaron durante mi infancia y me condenaron a soñar para siempre con un mundo distinto.
Nunca llegué a verlos en vivo, pero los guardo en mi corazón, especialmente Dias de Blues, y en otro grado:Tótem. 
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Updated 4/20/2007
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